Explica la funcionalidad, estructura, materiales y motivos decorativos de la torre de Utebo.
La torre, llamada también «el campanario de los espejos» por los reflejos y brillos que produce el sol en la cerámica que la cubre.
Es una soberbia torre de ladrillo con dos cuerpos, el inferior cuadrado y con vanos ciegos y el superior octogonal. El paso de uno a otro se facilita mediante unos pequeños torreones decorativos en las esquinas.
El primer cuerpo se asienta sobre un basamento escalonado de ladrillo, en cuyo interior hay una habitación cubierta con bóveda piramidal por aproximación de hiladas, que sustenta un machón central. La entrada a esta estancia se realiza por una puerta exterior y no tiene comunicación con el interior. Sobre este aposento está el verdadero acceso a la torre. El aspecto que muestra desde fuera es una división artificial en tramos, gracias con la ornamentación a base de molduras y elementos clásicos.
El cuerpo octogonal presenta un primer piso ciego con paños decorados, un segundo con arcos doblados de medio punto y, finalmente, uno superior sobre galería de arquillos. La parte más alta se construyó con arcos de medio punto abiertos, que ayudan propagar el sonido de las campanas.
La organización interior responde, con machón central hueco, cuya única finalidad es soportar la caja de escaleras. Los campanarios de estilo hispanomusulmán presentan dos versiones: califal y almohade.





















